El aroma de los dulces de Carnaval

Se aproximan los carnavales, con su  música, comparsas, disfraces y el placer culinario como protagonistas. Para dar la nota más dulce a estos días, os queremos recordar esos entrañables dulces de carnaval que se elaboraban con esmero y cariño en casa de nuestros bisabuelos y  hoy  siguen presentes en muchas casas, hornos y pastelerías. En todas ellas, son necesarios los mismos ingredientes básicos: huevos, harina, aceite y azúcar con distintas proporciones para cada dulce. Nosotros te invitamos a que selecciones dulces y/o ingredientes de máxima calidad, en ellos encontrarás la diferencia en un sabor irresistible y equilibrado para tu salud.

 

Comenzamos con un dulce típico de carnaval, que no pasa desapercibido por su sabor crujiente y su aspecto llamativo con cierto aire de fragilidad, las Flores de Carnaval o Florones (nombre que se le da al molde con el que se realizan), en su origen, las mujeres se especializaban tanto en realizar estos deliciosos dulces que competían entre ellas a ver quien tenía los moldes más originales. Estos “florones” se heredaban de madres a hijas,  tenían un valor sentimental y práctico, incluyéndolos en las dotes de las hijas cuando se iban a casar.

 

Otros dulces que no pueden faltar son las “Orejas de Carnaval” u "Hojuelas",  cuya sencillez en los ingredientes contrasta con la habilidad para llevar a cabo su elaboración tradicional, que consigue que las orejas queden  finas y crujientes con apariencia de “orejas de cerdo”.

 

Dejamos el toque crujiente de los dulces anteriores, para dar paso a las tiernas Rosquillas de Carnaval, destaca su amplia variedad, con diferencias y matices de un sitio a otro y un consumo muy extendido, bien fritas, al horno, nevadas, panaderas, de anís, al limón, ¡todas deliciosas!

Flores, Orejas o Rosquillas, llenan de un aroma entrañable, dulce y apetecible las casas de todos los que celebramos estas fechas de la mano de la tradición, el humor, los antifaces y las risas.

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