Mazapán, dulce de Navidad.

Es en Las Mil y una Noches donde primero se habla de este alimento que se usaba para poder soportar los largos días de ayuno durante el Ramadán. Existe una vinculación entre los primeros siglos de ocupación árabe de la Península, y la introducción de los mazapanes en nuestras costumbres culinarias.

 

El fin de la elaboración de este pan era el de paliar las importantes hambrunas que se padecían en la época. A golpe de maza, con un almirez o mortero, las monjas elaboraban una pasta de almendra cruda y azúcar. Esa masa se dejaba reposar para posteriormente cocerla al horno. Así crearon el mazapán que en un principio llamaron “Pan de Maza”.

 

El mazapán se fue extendiendo por Europa y a partir del siglo XIII, se introdujo la elaboración en forma de figuras que eran utilizadas en los banquetes reales como alimento de transito entre etapa y etapa de la comida. Nuestros mazapanes por aquel entonces eran denominados “sutilezas”, obras de arte dulces que reflejaban el poder económico de quienes las consumían. Cuando el precio del azúcar empezó a descender, poco a poco se popularizó su consumo.

 

La asociación del mazapán a la Navidad en España empezó en la época del reinado de Felipe II, quién tomó la decisión de repartir golosinas entre los pobres en época navideña. Con el paso del tiempo y la desaparición de las hambrunas, el consumo de mazapán en Europa ha quedado muy arraigado en las casas por Navidad.

 

¡Tierra de Sabor te ofrece mazapanes únicos, con todo el mimo y el buen hacer de las manos artesanas!  Los elaboran Confitería Santa Lucia en Villares de La Reina, Salamanca, Confitería Jimeno en Valladolid y Panadería Salazar en Frómista, Palencia.

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