EL TESORO ESCONDIDO BAJO TIERRA DE SABOR

 En tierras de Soria se halla escondido un tesoro. Oculto bajo tierra, sólo el profundo aroma que desprende permite a los olfatos más avezados descubrir su ubicación.

 

Por si aún no lo has adivinado estamos hablando de la trufa negra, un hongo comestible que crece bajo tierra asociado a raíces de varias especies de árboles aunque lo más habitual es encontrarlo bajo las encinas. El llamado ‘diamante negro’ recibe esta denominación debido a su valor culinario, su escasez y el alto precio que alcanza en los mercados.

 

El proceso que convierte la simbiosis entre el micelio de un hongo y la raíz de un árbol en un producto único es casi mágico. Como lo es la búsqueda del mismo, que antiguamente se hacía con cerdos y ahora con perros especialmente adiestrados. Sólo el olfato de estos es capaz de descubrir dónde se esconden las trufas.

 

Este olor que delata su ubicación es el principal valor gastronómico de la trufa ya que convierte cualquier plato en algo inolvidable, apenas unas láminas de este producto serán suficientes para convertir una receta en una joya.

 

Una exquisitez que en Soria ha encontrado un paraíso: la finca Arotz, el bosque más grande del mundo dedicado al cultivo natural de trufa.

 

Más información en http://www.arotz.com/

 

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