¡Vive la Semana Santa por las calles de Zamora!

Zamora vive la Semana Santa ¡y se la hace vivir a quien la visita! Destaca en ella la belleza de sus pasos y el silencio sobrecogedor que los acompaña. De hecho, el Miércoles Santo con “la procesión del Silencio” es una de los pasos más emocionantes, olor a incienso con una sencillez hecha a la luz de las velas y antorchas… Pocas ciudades consiguen esa simbiosis perfecta entre sus calles y los pasos. La Semana Santa de Zamora está muy valorada por su respuesta turística a nivel nacional y declarada de interés turístico internacional.

 

No podemos pasar página sin mencionar el Jueves Santo con la Cofradía de la Santa Vera Cruz que convoca a muchos jóvenes de zonas limítrofes. Precisamente en el pequeño pueblo de Bercianos de Aliste, destaca una sobrecogedora escena del Santo Entierro el Viernes Santo. Según la leyenda su origen está en la promesa que hicieron los vecinos cuando se libraron de la peste que asoló la comarca en la Edad Media. Zamora es generosa y acoge a quienes la visitan, impregnando a todos de su autenticidad.

 

¡No puedes irte de Zamora sin llevarte sus sabores! En Semana Santa, tomar unas riquísimas sopas de ajo es tradición, preparando tu cuerpo para el suculento chorizo y su inseparable queso zamorano, todo regado con su mejor vino, Tierra del Vino de Zamora. Mientras paseas por sus calles hasta llegar a “la perla del Duero” nombre popular que identifica a su Catedral románica del siglo XII, en la que sobresalen su Cúpula bizantina y Cimborrio, joyas del arte europeo. Merecerá la pena que conozcas su Castillo Medieval y te asomes a sus miradores para que te despidas de la ciudad y del Duero.

 

Fotografía: Imágenes cedidas por gentileza de la Fundación Siglo para el Turismo y las Artes de Castilla y León.

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