Sandra Ibarra, una historia de superación y esperanza ante el cáncer

En el Día Mundial contra el Cáncer, hemos tenido el placer de conversar con Sandra Ibarra que ha querido compartir con nosotros su experiencia, apelando al optimismo y a la esperanza como las mejores aliadas para afrontar esta enfermedad.

 

Te has convertido en un ejemplo de superación y coraje tras haber afrontado dos leucemias, la primera de ellas cuando tan sólo tenías 20 años, ¿cuáles fueron tus principales herramientas para enfrentarte a esta enfermedad?

Mi historia comenzó hace 28 años, en la prehistoria del cáncer cuando era sinónimo de muerte y casi ni te daban la mano por si era contagioso. La juventud, las ganas de vivir y la falta de información fueron mis aliadas. Sin embargo en la recaída, todo aquello que me ayudo se volvió en contra, sabía a lo que me enfrentaba y fue más bien una superación psicológica más que física.

 

El cáncer no entraba en mis planes, de hecho, no te planteas que te vaya a pasar a ti y por supuesto que vayas a recaer por lo que en ese momento es fundamental cambiar la pregunta que te sueles hacer, el “por qué a mí” por el “para qué” y cuando lo haces,  te conviertes en protagonista de tu vida y descubres que eres más fuerte de lo que crees.

 

¿Qué le dirías a una persona que está pasando por un cáncer en estos momentos? ¿Y a sus seres queridos?

Lo primero que les diría es que tuvieran cuidado con el “Doctor Google”, ya que está bien para poner en contexto la enfermedad pero siempre asegurándose de consultar fuentes fiables. Les hablaría de la importancia de un buen diagnóstico, recomendándoles que valorasen una segunda opinión y que se pusieran en manos de un equipo médico en el que confíen.

 

Además les enfatizaría en evitar las comparaciones, no haciendo caso a las estadísticas y mostrando siempre una actitud optimista y de esperanza, viviendo cada día.

 

Tu experiencia te hizo dar un paso más y comprometerte con un proyecto propio, la Fundación Sandra Ibarra que ha sido reconocida con múltiples premios. ¿Qué te impulso a crearla?

Llevaba 12 años trabajando y colaborando con todo tipo de organizaciones en distintas campañas y proyectos y no siempre compartían mi visión ante el cáncer, yo creo que hay mucha vida durante el proceso de afrontar un cáncer y no sólo después de superarlo. Pero fue en septiembre de 2007, cuando a propuesta de la Asociación Española contra el Cáncer, mi labor “por llevar un mensaje de esperanza a los pacientes de cáncer” fue reconocida por los Príncipes de Asturias, cuando me cure definitivamente y fui consciente de haber contribuido a ayudar a mucha gente con esos pequeños gestos. A partir de ese momento comprendí que la propia vida había marcado mi destino y que me dedicaría profesionalmente a ello, por eso cree mi propia Fundación gracias a la cual puedo convocar becas de investigación científica, campañas de prevención y concienciación, fomentar la responsabilidad social corporativa de las empresas y un largo etcétera.

 

¿En qué proyectos estáis trabajando actualmente?

Desde la Fundación Sandra Ibarra estamos trabajando en más de doce proyectos focalizados principalmente a recaudar fondos para la investigación, porque la solución del cáncer está en los laboratorios, y en la prevención y la concienciación. Con pequeños gestos en los hábitos diarios como llevar una dieta saludable y el ejercicio físico, acudir a las revisiones… reduciríamos considerablemente el número de personas que en futuro se enfrentarán a un cáncer, por ese motivo considero que debería incluirse dentro de los objetivos del milenio dado el grado de incidencia de esta enfermedad.

 

¿Qué significa para ti y para tu Fundación el hecho de haber inspirado el sello de + Sabor Social de Tierra de Sabor, que reconoce el compromiso solidario de las empresas agroalimentarias de Castilla y León?

Me siento muy orgullosa de contribuir y potenciar un modelo de gestión solidario en el que tanto las empresas de mi región como las administraciones públicas, el tercer sector (ONGs) y los propios ciudadanos se convierten en cómplices de la transformación de la sociedad.

 

A través del proyecto Sabor Social de Tierra de Sabor se potencia la responsabilidad social corporativa de las empresas, que eligen libremente qué donar y a qué ONG; en nuestro caso, los fondos que recaudemos a través de esta iniciativa irán a parar al Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca. Y por otro lado, los ciudadanos que compren los productos con el corazón morado, premiarán y favorecerán que estas empresas continúen apostando por la solidaridad.

 

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