Cómo descorchar una botella de espumoso con estilo

El vino espumoso es el gran protagonista de las celebraciones, la bebida con la que brindamos por las buenas noticias, los comienzos y las despedidas. Por eso, una botella de espumoso siempre se abre entre nervios y emoción. Todo el mundo se presta voluntario para descorcharla porque eso significa ser el portador de la alegría y de las risas. Sin embargo, no todos los valientes que lo intentan cumplen su cometido con éxito.

 

A pesar de que para este tipo de vinos no se necesita la ayuda de un sacacorchos, abrirlo y servirlo correctamente es todo un arte ¡Pero no te preocupes! Ahora que las fiestas de Navidad se van acercando y los espumosos compartirán mesa con el lechazo de Castila y León I.G.P. y las dulces tentaciones, en Tierra de Sabor queremos darte las claves para descorcharlos con estilo.  Elige tu espumoso favorito de Castilla y León, presta mucha atención y… ¡a practicar!

 

  1. Lo primero que debes tener en cuenta es que los vinos espumosos se sirven fríos. No calientes, no templados, siempre se toman fríos. Un espumoso fresquito, entre 5º y 7º grados, es más agradable para el paladar y, como su presión es menor, resulta menos peligroso al abrirlo. Deja una botella preparada en la cubitera y vamos a por el siguiente paso.
  2. Durante la comida o la cena, vigila la botella como si te fuera la vida en ello para asegurarte de que nadie la agita. Antes de empezar a descorchar, ten a mano una copa ligeramente cerca (si está demasiado cerca podrías romperla) para servir el primer sorbo. Por último, comprueba que no haya ningún despistado a tu alrededor.
  3. Es hora de deshacerse de la cápsula metálica. Sujeta la botella en un ángulo de 45 grados (más o menos, no tienes que medirte con escuadra y cartabón) y haz una incisión con la cuchilla del sacacorchos o corta cápsulas, siempre por debajo de la anilla de la botella para evitar su contacto con el vino, ¡verás qué fácil es quitarla ahora.
  4. Afloja el morrión. Retira suavemente el alambre que aprisiona el corcho. En este paso es importante que sujetes con firmeza el tapón, así evitarás que salga disparado.
  5. Llegamos a un punto con varios trucos. Inclina ligeramente la botella y gírala suavemente con la otra mano. Girando la botella y no el corcho, se hace palanca y resulta más sencillo extraerlo sin romperlo. Controla con el pulgar el tapón para que, según gires la botella, el tapón suba delicadamente.
  6. Empieza a descorchar despacio y con cuidado hasta que el corcho este casi fuera. Antes de sacarlo del todo, inclínalo hacia un lateral para que el gas vaya saliendo lentamente. Esta maniobra retiene las burbujas en el vino, reduciendo el riesgo de que salga como una cascada.
  7. Una vez que el gas se ha escapado, la elegancia del descorche radica en retirar el tapón suavemente, evitando que este eclosione. De esta forma, oirás un pequeño y elegante “pop”.
  8. Sirve inmediatamente en la copa que habías preparado (te recomendamos que esté previamente enfriada para que la experiencia sea aún más intensa) y reparte el resto de la botella entre los comensales.
  9. ¡Chin, chin! Disfruta del primer brindis de la velada con tu copa de vino espumoso como un verdadero profesional.
  10. Clave extra: ¿Has seguido bien todos los pasos pero el tapón se ha roto igualmente? No pasa nada, agujerea el corcho con un objeto punzante para que el gas pueda escapar y utiliza un sacacorchos.

 

Ahora sí, ya tienes todas las claves para disfrutar de la felicidad a sorbitos con burbujas Tierra de Sabor. Y tú, ¿qué trucos utilizas para brindar con tu espumoso preferido?

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