LA PODA DEL VIÑEDO:EL COMIENZO DE LOS VINOS CON SABOR

 Y llegó el tiempo de la poda, después de los fríos otoñales, donde el viñedo perdió la totalidad de las hojas y entró en estado de latencia y reposo, y el ciclo vegetativo correspondiente a la añada ha llegado a su fin, las cepas han entrado en un estado de “muerte aparente” en el que permanecerán hasta finales del mes de marzo.

 

Desnudos de hojas, los viñedos parecen mares de esqueletos, seres inertes incapaces de volver a vivir, nos encontramos ahora, en el momento de la poda. Se trata de una labor fundamental en el cultivo de la vid con la que se pretende regular tanto la capacidad productiva de las plantas como la ubicación espacial de los futuros brotes y racimos. La futura producción está en juego, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo.

 

La calidad de un vino depende, en un alto porcentaje, de la calidad del fruto que entrará en bodega. Son de gran importancia pues, todas las labores y procesos que se realizan en el viñedo. La viticultura, o técnica de cultivar la vid, tiene por objetivo conjugar vides, suelo, nutrientes, agua, luz..., que son elementos variables del entorno de un viñedo, de una forma equilibrada para la obtención de la mejor uva.

 

La poda es, por tanto, una labor de vital importancia que hay que ejecutar con precisión y delicadeza y recurriendo siempre a personal experto, pues va a ser el punto de partida de la perfecta formación, del perfecto equilibrio de esa uva, que irá creciendo y tomando forma a lo largo de los meses del estío.

 

La poda consiste en la eliminación de las partes vivas de la planta (sarmientos, brazos y partes del tronco) con el fin de modificar el hábito de crecimiento natural de la cepa, adecuándola a las necesidades de la cepa, con el fin de conseguir un equilibrio entre la producción y la calidad del fruto.

 

El nacimiento de esos vinos de calidad, de esos vinos con sabor, empieza a gestarse, se están poniendo los cimientos que posteriormente nos darán la base de estos vinos, esa uva equilibrada y con un perfecto estado de maduración, con la que elaborarlos, y es en este momento, mediante este acto,  donde se aúnan la tecnología y la tradición, la poda, donde comienza la andadura.

 

Jose Antonio Fernández Escudero

Responsable Estación Enológica de Castilla y León

 

Imágenes cedidas por gentileza de  Bodegas Peique S.L..

 

 

 

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