Beneficios de la leche y sus derivados

El 1 de junio se celebra el Día Mundial de la Leche ¿Sabes por qué? La FAO puso en marcha la celebración de este día para poner en valor y centrar toda la atención, al menos durante un día, en el sector lechero. Para nosotros, la leche es un indispensable de la gran despensa de Castilla y León. Ya sea de vaca, de oveja o de cabra, podemos disfrutar de su sabor directamente o a través de los maravillosos derivados que podemos obtener de ella: quesos, yogures, mantequilla…

 

Hemos hablado con nuestra experta nutricionista, Ana Díez, para que nos cuente todo lo que sabe sobre la leche y sus beneficios.

 

Por Ana Díez, médico de familia y experta en nutrición

 

La leche es el producto segregado por las glándulas mamarias de una hembra mamífera para alimentar a sus crías. Es el alimento más completo y apto para los recién nacidos. Sin embargo, pasada esta etapa, no cubre todas las necesidades de un individuo, por lo que su consumo disminuye y, en algunos casos, llega a desaparecer. El ser humano es el único que continúa tomando leche tras la época de lactancia.

 

La especie animal de la que proceda la leche, así como su alimentación y otros factores determinan no solo sus características organolépticas sino también su composición nutricional. Su importancia radica en su valor nutricional pero también en su capacidad como prevención de determinadas patologías como la obesidad infantil y diversas patologías óseas.

 

No hay ninguna duda sobre la calidad nutricional de este producto. Contiene una gran cantidad de nutrientes imprescindibles para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Está compuesta por una gran cantidad de agua, proteínas de alto valor biológico, carbohidratos, principalmente en forma de lactosa, grasas, vitaminas liposolubles (A, D, E y K), vitaminas del complejo B y minerales, principalmente calcio y fósforo, además de Zn, magnesio, yodo y potasio. Por todo ello, se le considera un alimento completo y equilibrado, aconsejable para todas las edades, bien consumida como tal en sus diferentes formas: entera, semidesnatada o desnatada, bien consumida transformada en alguno de sus casi infinitos derivados, como el queso, la mantequilla, los yogures, etc. El nutriente más variable es la grasa. Es el elemento que determina sus propiedades físicas y organolépticas y viene marcado por el animal de procedencia de la leche. Aunque la más consumida es la leche de vaca, no hay que olvidarse de la leche de oveja y de la de cabra, que en algunos aspectos superan a la ovina.

 

Sin embargo, todo esto se altera cuando una persona es alérgica (aquí tienes más información sobre la intolerancia a la lactosa) a las proteínas de vaca o el animal de origen o es intolerante a la lactosa. En estos casos, será necesario retirar la leche y los derivados que sea necesarios y habrá que seleccionar adecuadamente los alimentos integrantes de la dieta para cubrir las necesidades de todos los nutrientes que aporta la leche, principalmente del calcio, tan necesario no solo en épocas de crecimiento, sino  a lo largo de toda la vida.

 

A pesar de la aparición en los últimos años de numerosos detractores de su consumo, las autoridades sanitarias continúan aconsejando su consumo siempre y cuando no estén presentes las citadas alergias o intolerancias.

 

Lo ideal sería consumir no leche industrial, sino leche de animales no estabulados, que pasten hierba libremente por el campo y que no hayan sido sometidos a ningún tratamiento químico.

 

Dentro de Tierra de Sabor puedes encontrar diferentes empresas que te ofrecen leche en todos sus formatos (Gaza, Cerrato, Campos de Nava, Abadía de San Isidro) e incluso contamos con una leche Tierra de Sabor de cada variedad. Además, en el Market de Tierra de Sabor, abierto las 24 horas al día, puedes encontrar una gran variedad de productos derivados de la leche, con envíos gratis directamente desde el productor hasta tu mesa.

 

Ahora ya está en tu mano decidir, ¿con qué sabor vas a celebrar el día de la leche?

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