Trash Cooking … ¡no desperdicies nada!

El sofrito ya está en la sartén con el fuego en su punto perfecto y el aroma ya flota por la cocina. Momento de aprovechar para limpiar un poco mientras termina de hacerse. Recoges las hojas y tallos que han sobrado al limpiar tus verduras y los arrojas al cubo de la basura. Todos lo hemos hecho alguna vez pero se trata de un gran error.  Hoy, nos gustaría que aprendiésemos juntos a cómo podemos aprovechar cada alimento hasta casi no generar ningún desperdicio.

 

Ese es el objetivo del Trash Cooking o cocina de aprovechamiento. Un concepto gastronómico actualmente en boga pero que, en realidad, se trata del resurgimiento de una práctica tan antigua como los pucheros en los que borboteaban los guisos de nuestras abuelas y bisabuelas: no tirar nunca nada y usarlo para nuevos platos, acompañamientos o salsa de nuestras elaboraciones principales.

 

El estudio «El problema del desperdicio de comida. Un análisis crítico», elaborado por EAE Business School señala que España genera 443 kilos de residuos per cápita, un 9% menos que en Europa sin embargo, España tiene un 53% mayor presencia de residuos en los vertederos respecto a Europa. “La mayoría de estos residuos son generados en las etapas de distribución y consumo”, apunta el informe.

 

Por todo lo anterior, el Trash Cooking o la cocina de aprovechamiento es una tendencia que cada día tiene más adeptos, fundamentalmente en el mundo de la restauración. Ya que sus ventajas no se limitan a erradicar por completo estas malas prácticas comentadas sino que también, permite aportar innovación a las recetas tradicionales. La casquería, las pieles de las frutas, los excedentes de cortes de carne y similares son solo algunos ejemplos de nuestro día a día.

 

En nuestros hogares también podemos echarle imaginación y aplicar el Trash Cooking de una manera sencilla para beneficiarnos de todas sus ventajas: ahorro, innovación, cuidado del medio ambiente, aprovechamiento de nutrientes… Vamos a compartir contigo algunos trucos para reinventar tu cocina:

 

 

  1. En forma de croquetas, caldos, revueltos o tortillas, acompañamientos de pasta y arroz, son algunas de las propuestas más habituales de esta cocina de aprovechamiento que se adapta a todo tipo de alimentos.

 

  1. En batidos, smoothies o mermeladas es una fórmula muy nutritiva y sabrosa para aprovechar la fruta madura ¡seguro que los peques de la casa también la disfrutarán!

 

  1. ¿Y qué te parece unos deliciosos aperitivos vegetales? Sólo tienes que saltear la corteza de las verduras hasta que su aspecto dorado y su sabor crujiente se conviertan en un aperitivo o guarnición la mar de apetecible. Ah y recuerda, puedes condimentarlos a tu gusto durante su fritura.

 

  1. También puedes dar un toque especial a aceites y salsas, añadiendo los tallos de algunos vegetales antes de desperdiciarlos en la basura.

 

  1. El queso duro puedes cortarlo en trocitos e hidratarlo con leche, dejándolo hervir. Esa sabrosa mezcla puede servirte para elaborar un puré de patatas, la masa de una pizza…¡imaginación al poder!

 

  1. Otra posibilidad es aprovechar la piel de las aves en tempura o si lo prefieres, tostarla y triturarla, proporcionando texturas y usos diferentes que dotarán a tus recetas de un toque mágico.

 

 

El límite lo pones tú mismo. Sólo hace falta imaginación y valentía. Prueba nuevas aventuras gastronómicas y encontrarás recetas de éxito. Además del ahorro económico y el salto de nivel que dará tu cocina también debes tener en cuenta que con esta conducta responsable ayudas a mantener un medioambiente más limpio, con mayor número de recursos para todos y, en especial, para todas aquellas personas que necesitan tu ayuda.

 

¡Qué aproveche!

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