CHORIZO DE CANTIMPALOS, MÁS DE CIEN AÑOS DE EXPERIENCIA

 

Chorizos hay muchos pero como el de Cantimpalos ninguno. Y esa diferenciación, unida a una calidad secular, es lo que le ha hecho valedor de una Indicación Geográfica Protegida que cumple dos finalidades: garantizar una calidad y procedencia al consumidor y distinguirse de otros que no cumplen estos requisitos.

 

Lo que convierte este embutido segoviano en único es una mezcla de ingredientes y cuidadas formas de elaboración. Siguiendo los dictados de las tradicionales matanzas caseras, a la carne, procedente de cerdos de entre 7 y 10 meses alimentados a base de cereales, se le añade pimentón, sal, ajo y, opcionalmente, orégano.

 

La curación del Chorizo de Cantimpalos se hace, al menos en un 40%, en secaderos naturales, dejando que la Sierra de Guadarrama actúe como un agente más en su elaboración, ya que los 72 municipios amparados por la IGP se ubican en la vertiente norte de esta zona montañosa.

 

El Chorizo de Cantimpalos se sitúa entre los mejores del mundo gracias a los más de cien años de experiencia en su elaboración y a mantener inalterable aquello que le da su inigualable sabor. Utilizar siempre la misma proporción de ingredientes, dejar reposar las masas durante horas para que se mezclen los sabores y permitir que la naturaleza haga su parte en la curación son las claves de un producto que antiguamente era bueno y ahora es aún mejor.

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